Si imaginamos que el equilibrio entre trabajo y familia es que ninguno prevalezca entre el otro, pareciera que sobre una balanza estamos al medio, y que nadie prevalece del otro, si la escala del balance es de uno a cien, el equilibrio esta en cincuenta para cada parte.
«El equilibrio es eso, dedicar el cincuenta por ciento de algo a una cosa y el otro cincuenta a otra.»